La custodia compartida para el cuidado de menores.

En primer lugar, la guarda y custodia compartida es la situación legal, mediante la cual, en caso de separación o divorcio, ambos progenitores ejercen el cuidado habitual de los hijos menores de edad, en igualdad de condiciones de derechos y deberes sobre los mismos.

Es muy importante en este caso no confundir la custodia legal con la patria potestad, ya que esta se refiere a la representación general y administración de los bienes de los hijos menores de edad. Por el hecho de ser padre o madre tendrás la patria potestad sobre los hijos menores de edad, pero necesariamente la guarda y custodia de dichos menores.

Anteriormente, nuestros tribunales manifestaban que la custodia monoparental, ejercida por uno de los progenitores, era la más beneficiosa para los menores sobre el cuidado, la educación, el bienestar y demás menesteres de la convivencia. Sin embargo, esta jurisprudencia está cambiando hacia una mayor tendencia al régimen de custodia compartida mediante periodos alternos. Dichos periodos alternos no tienen porque ser igualitarios, según nuestro Tribunal Supremo, la custodia compartida no equivale a una distribución igualitaria de tiempos de estancia.

Nos podemos preguntar lo siguiente ¿esta jurisprudencia se aplica a los nuevas separaciones o divorcios o también a los antiguos? Debemos manifestar que hay un procedimiento específico de modificación de custodia exclusiva a compartida, según reiteradas jurisprudencias como la Sentencia de la Audiencia Provincial de Madrid 478/2011, el cual establece que se puede entrar a valorar las nuevas circunstancias y acontecimientos que han tenido lugar una modificación de la situación que dio lugar a la separación o el divorcio.

Antes de continuar, es relevante aclarar que el deber de alimentos, recogido en el artículo 110 del Código Civil establece lo siguiente “El padre y la madre, aunque no ostenten la patria potestad, están obligados a velar por los hijos menores y a prestarles alimentos”, es decir, ante una crisis matrimonial ambos progenitores tienen obligación de velar por el cuidado de los menores, y el progenitor no custodio contribuir a las cargas de los menores con pensión de alimentos acorde a sus rentas.

¿Qué se entiende por alimentos? Esta pregunta, viene respondida en el artículo 142 del Código Civil. “Se entiende por alimentos todo lo que es indispensable para el sustento, habitación, vestido y asistencia médica. Los alimentos comprenden también la educación e instrucción del alimentista (es la persona beneficiaria de esa pensión de alimentos) mientras sea menor de edad y aun después cuando no haya terminado su formación”.

Entonces ¿en caso de caso de custodia compartida no hay obligación de imponer una pensión de alimentos? La respuesta es clara, dependerá de las circunstancias económicas de ambos progenitores y de las desigualdades de éstos, cuando existan una desproporción importante entre los ingresos de uno y otro progenitor. Nuestro Tribunal Supremo ha dictado una sentencia de fecha 11 de febrero de 2016, declarando que en caso de la existencia de una desproporción de ingresos entre los progenitores seguiría existiendo ese deber de alimentos, pues como bien dice: “los menores no pueden quedar a la socaire de que la madre encuentre o no trabajo” por supuesto, esto, sin perjuicio de que en función de las circunstancias posteriores pueda modificarse, como hemos dicho anteriormente.

Ahora bien, ¿en qué momento se acordará la realización de la medida de custodia compartida?

  • Mediante mutuo acuerdo en convenio regulador (esta es la forma más beneficiosa para los menores)
  • Transcurso del procedimiento contencioso.

En cualquier caso, el juez deberá valorar:

  1. Las relaciones de los padres entre sí y con sus hijos.
  2. El informe del ministerio fiscal.
  3. La opinión de los hijos cuando estos tengan suficiente juicio (mayores de 12 años).
  4. Las pruebas practicadas e informes de los especialistas

¿Cuándo se puede solicitar la custodia compartida? Pues bien, la custodia compartida puede ser solicitada en cualquier momento del proceso judicial. Incluso después de que el juez realice una  sentencia de separación o divorcio. Pero tras esto será necesario abrir un procedimiento de modificación de medidas, según el artículo 775 de la Ley de Enjuiciamiento Civil.

Para ir finalizando, expondremos los diferentes tipos de custodia compartida.

  • Domicilio fijo de los hijos. Serán los padres los que deban de dejar la casa donde vivan los hijos y estos (los padres) rotar entre sí.
  • Domicilio rotatorio de los hijos. Los hijos deberán de moverse a la casa de cada uno de sus padres el tiempo que se establezca para cada uno.
  • Coexistente. Se da en aquellos casos donde los progenitores pueden habitar en una misma vivienda. Esto es muy poco frecuente

En función del tiempo destacamos:

  • Por igual período de tiempo. Se establece el mismo periodo de tiempo a cada uno de los padres para la custodia de los menores.
  • Diferentes períodos de tiempo. Uno de los padres dispondrá de más tiempo que el otro. Por ejemplo, a causa del trabajo de uno de ellos.

Para concluir, la experiencia demuestra que no existe una forma perfecta de custodia compartida universal pero el juez deberá siempre de atender al interés superior del menor y aplicar lo que sea lo más idóneo para él atendiendo a las circunstancias familiares del caso concreto. Sí tiene cualquier problema relacionado con este asunto, no dude en ponerse en contacto con nosotros. 

 

Alfonso García López